Criadas en granjas colaboradoras de Cataluña, bajo criterios de calidad y control durante todo su ciclo de vida.
A base de cereales y maíz, complementada con derivados lácteos (leche o productos lácteos) para favorecer una mayor infiltración de grasa y una carne más suculenta.
Entre 140 y 160 días, con una fase final de engorde que intensifica su sabor.
Cría tradicional, alimentación natural y bienestar animal garantizado.
Nuestras pulardas son un producto de gran categoría gastronómica. Criadas con tiempo y dedicación, y alimentadas con cereales, maíz y productos lácteos, ofrecen una carne tierna, suave y con una infiltración de grasa que la hace perfecta para celebraciones como la Navidad.